Economía

Informan que JP Morgan ubica al país como el segundo más riesgoso

El presidente del Colegio de Economistas de Tarija, Luis Fernando Romero, sostiene0 no solo faltarán los carburantes, sino también medicamentos y productos tecnológicos necesarios para los procesos de producción en la industria nacional y eso puede generar una mayor presión inflacionaria.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y el de Bolivia, Luis Arce, ambos de línea socialista. / Foto: Facebook

Datapolis

El presidente del Colegio de Economistas de Tarija, Luis Fernando Romero, informó este sábado que el banco internacional JP Morgan, en su informe sobre calificación de riesgo país en el continente americano del 8 de febrero de este año, situó a Bolivia como el segundo país más riesgoso para la inversión privada, solo después de Venezuela.

Romero explicó que en el ranking de riesgo país de JP Morgan, Bolivia se ubica en el penúltimo lugar con 1.958 puntos y Venezuela vuelve a aparecer en el último puesto con 21.416 puntos, siendo la nación más riesgosa de la región para la inversión de capitales desde hace varios años.

«Entre los efectos principales va a ahuyentar la inversión extranjera, va a limitar mucho el crecimiento económico de nuestro país que no va a superar el 2% para esta gestión, va a mantenernos en un nivel de pobreza preocupante, no se generarán empleos y nuestra economía estará a la deriva de la coyuntura externa», afirmó el experto en economía.

Romero conectó el informe de JP Morgan con el reporte de la calificadora estadounidense Fitch Ratings que hace unos días redujo la calificación para Bolivia de -B a CCC o triple C. Analistas económicos señalaron que es como si Bolivia se hubiese sacado la nota de 0 en un examen cuya ponderación hubiese sido hipotéticamente de 100 puntos.

«La semana previa al carnaval ha sido trágica para la economía nacional, para el Gobierno central y para el conjunto de Bolivia», sostuvo refiriéndose a los reportes de JP Morgan y Fitch Ratings.

Romero señaló que el mantenido déficit fiscal por 11 años y la caída de las Reservas Internacionales Netas (RIN), produjeron una notoria escasez de dólares y un mercado paralelo de entre 8 y 9 bolivianos por cada dólar estadounidense, lo que generará desabastecimiento de materias primas, insumos y productos finales intermedios.

«Faltará no solamente carburantes, sino medicamentos y productos tecnológicos necesarios para los procesos de producción en la industria nacional y eso puede generar una mayor presión inflacionaria con repercusión notable en el poder adquisitivo de la población», añadió.